¿Se puede vivir de lo que amas? La tatuadora Estefanía Antúnez nos demuestra que sí

¿Se puede vivir de lo que amas? Cuando sigues lo que te dice tu corazón, el Universo conspira a tu favor, y la historia de Estefanía Antúnez es una clara historia de ello.

Tatuadora Estefania Antunez nos cuenta que se peude vivir del arte

Nombre: Estefanía Antúnez

Edad: 30 años

Ocupación: Tatuadora

Signo: Piscis

Instagram: @estefania.antunez

Fun fact: Solo tengo un tatuaje (en las costillas)

¿Qué estudiaste?, ¿qué hacías antes de tatuar?

Estudié Diseño y Producción Audiovisual. Antes de tatuar trabajaba como Directora de Arte en una agencia de publicidad.

¿Cómo sucedió todo?, ¿cómo pasaste de ser una Directora de Arte a una tatuadora reconocida a nivel local?

En realidad no fue planeado. Las cosas en mi vida empezaron a ordenarse y me pusieron en el momento y lugar dónde debía estar.

Cuando decidí renunciar a mi trabajo porque quería dedicarme a la ilustración, inicialmente lo haría sólo por 1 año porque era el tiempo que, según mis cálculos, iban a durar mis ahorros, pero las cosas tomaron un giro inesperado. Algunas personas que me seguían en Instagram empezaron a decirme que querían tatuar mis ilustraciones, ¡conmigo! Yo no tatuaba, es más, nunca había pisado un estudio de tatuajes, así que empecé haciendo diseños bajo pedido. Al poco tiempo, Love Tattoo Parlour (el estudio donde aprendí a tatuar y en el que trabajo como artista actualmente) publicó que buscaba una aprendiz… y pensé: “¿por qué no?”. Muerta de miedo y con mucha incertidumbre, les envié mi cuenta de Instagram para que revisaran mi trabajo, y así fue cómo empezó todo. Ahora puedo decir que no hay un día que me levante de la cama y no piense que fue la mejor decisión de mi vida.

¿Qué te motivó a dar el salto?

Empecé a cuestionarme si era realmente feliz haciendo lo que hacía. En mi caso me sentía muy frustrada y desmotivada en mi trabajo y con mi carrera. A pesar de que «me iba muy bien», a mi vida le faltaba ALGO que la publicidad no me estaba dando. Y era obvio. Lo que siempre quise desde pequeña fue ser artista, y el arte no es lo mismo que la publicidad.

Cuándo analicé mi situación y me imaginé con 40-50 años trabajando todavía en una agencia de publicidad, y escuchando el mismo discurso de siempre de los clientes: «no hay presupuesto» o «lo necesito para ayer», me di cuenta que esa no era la vida que quería para mí.

Entonces solo tenía dos opciones: continuar así o dar un giro a mi vida. Me tomó muuucho tiempo, pero decidí escuchar a mi corazón y creer en mí. Agarré mis miedos e inseguridades y di el paso para salir de esa aparente zona de confort, que en realidad me estaba matando creativamente.

¿Alguna vez imaginaste que te convertirías en tatuadora?, ¿cuál era tu «trabajo de ensueño»?

Para nada jajaja y no porque a la Estefanía de hace un par de años no le hubiese gustado la idea, sino porque pensaba que a nadie le iba a gustar lo que hacía o que no era lo suficientemente buena. Jamás imaginé que alguien hubiese querido llevar mi arte en la piel para siempre. Hasta que un día dejé de compararme con los artistas que admiraba y acepté que habrá gente a la que le gustará mi trabajo y a otros a los que NO, y entendí que eso no debería mortificarme. Entendí que siempre habrá alguien que haga las cosas mejor que yo y alguien que no, y aprendí a ser humilde para poder aceptar las críticas buenas y malas.

Al tener la suerte de contar con el apoyo y motivación de quienes amo, fue más fácil reconocerme como artista y aprender a amar mi arte más que a nada, porque amar mi arte es amarme a mí. Esa fue mi liberación, porque de nada sirve que el mundo entero crea en ti, si tú no lo haces.

Mi trabajo de ensueño sigue siendo tener un estudio o tienda de arte donde pueda vivir haciendo lo que amo, aunque en ese entonces lo veía imposible.

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Ganesha 🐘

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¿Cuál es tu sueño actual?

Seguir tatuando y vivir haciendo arte, de todos los tipos de arte que pueda aprender. Actualmente estoy aprendiendo orfebrería y quiero aprender escultura, bordado y todo lo que pueda. Me encantaría y pienso tener muchos proyectos de arte en el futuro. Estoy en el camino en el que siempre tuve que estar.

Tatuar me ha enseñado muchas cosas y ha traído una alegría enorme a mi vida, porque no solo amo lo que hago, sino que también creo vínculos con las personas a las que tatúo, porque cada uno se lleva una parte de mi ser con ellos para siempre.

¿Qué consejos les das a las chicas que están en una situación de frustración profesional o que sienten que no están explotando su talento como deberían?

No tengan miedo al cambio. Nuestra edad o género no definen nada (yo dejé mi sueldo y carrera de lado para empezar como aprendiz de tatuadora a los 28 años, una carrera dónde las mujeres somos una minoría, y que la mayoría aprende desde muy joven).

Si fracasamos, no hay problema, no se acabará el mundo. Más bien, ese fracaso nos ayudará a crecer y aprender. Todo es un proceso y las cosas toman tiempo. Hay que ser pacientes, perseverantes, y poner nuestro corazón y esfuerzo a TODO lo que hagamos, ya sea un proyecto complicado o ultrasencillo; y por encima de todo, tenemos que creer en nosotras mismas y ser auténticas. No pretendan ser alguien más para caer bien o encajar, se los dice «la tatuadora sin tatuajes» 😉

Nunca debemos perder nuestra esencia. Somos únicas, y eso es lo que nos define y diferencia de los demás. Al final si es para ti, la vida te pondrá en el camino correcto. Solo depende de ti decidirte, dejar el miedo y darte la oportunidad de ser feliz.

¿Te sientes identificada?, si tu corazón te está hablando, ¡escúchalo!, él sabe lo que es mejor para ti.

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