Cómo sentirse bien con uno mismo

¿Qué debo hacer para sentirme bien conmigo misma? Muchas han sido las veces que conversando con mis amigas surge esta pregunta. Esta pregunta te la has hecho tanto tú como yo, ¡miles de veces!, y en la mayoría de las ocasiones se esconde detrás la inconformidad con nuestro físico. Esta inseguridad nos persigue desde la adolescencia y a veces no logramos superarla.

como sentirse bien uno mismo
Foto por Aynoa Morán

En mi caso, no fue hasta los 28 años que logré una reconciliación conmigo misma. Los primeros pasos en el proceso de sentirme bien y gustarme fueron obligados: perdí mi trabajo en una agencia de publicidad, terminé una relación de 10 años y volví a la casa de mis padres. No me quedaba de otra que aceptar todos estos cambios y confiar que todo saldría bien.

Paso 1: El primer paso para sentirse bien es reconocerse

Con la autoestima un poco herida después de que mi novio, con el que llevaba 10 años de relación, decidiera terminar después de decirme que no era feliz conmigo, y un poco más insegura de mis capacidades gracias a mi excepcional ex jefe, decidí que yo no quería continuar haciendo el papel de víctima en la historia de mi vida, así que empecé a reconocerme.

¿Cómo te reconoces? Hay muchas personas que no saben reconocerse porque nos han enseñado a «ser humildes» y a ver solo nuestros defectos, convirtiéndonos en nuestro peor verdugo. Para reconocerte haz una lista con mínimo 10 cualidades tuyas, ejemplo:

  • Soy creativa
  • Soy inteligente
  • Soy divertida
  • Soy valiente

Y no olvides tus atributos físicos. Halágate desde el pelo hasta los pies, ejemplo:

  • Soy hermosa
  • Tengo una sonrisa linda
  • Tengo una mirada hermosa

Al principio se te hará difícil porque no estamos acostumbradas a halagarnos, así que hazlo como cuando reconoces las cualidades de tu mejor amiga, ¡trátate como tu mejor amiga!, de seguro que si ella te preguntara cuáles son sus cualidades, no tardarías ni 2 segundos en empezar a enumerarlas.

También puedes buscar un empujoncito. Pide a 5 personas cercanas a ti que te digan 3 cualidades tuyas, a veces no estamos conscientes de ciertas virtudes que otros sí han notado en nosotros.

Paso 2: El ejercicio frente al espejo

Ahora que tienes tu lista de cualidades, párate frente al espejo y léelas en voz alta. Al principio te sentirás incómoda y que te estás volviendo un poco loca, pero en realidad la técnica del espejo de Louis Hay sirve para incorporar en nuestro subconsciente creencias que queremos añadir a nuestro ser.

Con la técnica del espejo no solo reemplazarás creencias viejas y negativas (como cuando alguien te dijo gorda, fea, tonta… Ojo, que ese «alguien» podrías haber sido tú misma) por creencias nuevas y amorosas, sino que también podrás identificar si tienes resistencia al cambio, pues si se te dificulta decir en voz alta una de las cualidades de la lista es porque no te lo estás creyendo de verdad, y ese es el punto que más debes trabajar. Además, escuchar estos mensajes en voz alta te ayuda a ser más consciente de lo que te estás diciendo a ti misma.

Paso 3: Afirmaciones para reconciliarte contigo misma

Debes hacer el ejercicio del espejo todos los días. Lo mejor es hacerlo en la mañana al despertar para empezar el día empoderada. También podrías acompañar este ejercicio con otras afirmaciones para que las repitas cada vez que las creencias viejas quieran asomar. Aquí te dejo algunas afirmaciones de Louis Hay:

  • Me amo y me apruebo
  • Ahora descubro lo maravillosa que soy
  • Decido amarme y disfrutar de mí misma
  • Soy perfecta tal como soy

¿Cuántas veces debes repetirlo? Las que sean necesarias. Llegará un punto en el que te encuentres 100% consciente de lo maravillosa que eres y te sentirás cómoda en tu piel, y no sólo eso, estarás agradecida por ser cómo eres.

Paso 4: Coherencia

Mientras trabajas tu relación contigo misma tienes que demostrar lo que dices tratándote bien. Es como si tu novio te dijera que te ama pero a la media vuelta te es infiel, ¡es incoherente! Si te dices que te amas y te aceptas, trátate con amor y respeto.

Con esto no quiero decir que nunca más saldrá de tu boca el «¿me veo gorda?», sino que ya no te importará tanto porque te recordarás a ti misma lo perfecta y completa que eres. Te sentirás más liviana y llena de luz. Te sentirás más feliz por ser quien eres.

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