Viajar sola

En el blog he escrito muy poco sobre mi vida personal, de hecho, solo he hablado sobre moda, belleza y viajes, pero nunca sobre mí. En esta ocasión he sentido la necesidad de compartir mi experiencia para animar a otras chicas a aventurarse a viajar solas.

Foto por Aynoa Morán

En julio vine a Barcelona para hacer un taller. Sí, quería hacer el taller, pero también quería cumplir un sueño que tenía guardado desde hace mucho tiempo: viajar sola. Desde que vi «Eat, Pray, Love» supe que debía hacerlo, debía subirme a un avión, cruzar algún océano y ser mi propia compañía… Pero aunque mi corazón lo pedía, nunca daba el paso, siempre tenía miedo… Me parecía muy arriesgado.

Este año mi vida cambió radicalmente en tan solo 3 meses: perdí mi trabajo en una agencia de publicidad, terminé una relación de 10 años y regresé a vivir con mis papás. En ese momento me di cuenta de que esa sensación de estar en un lugar seguro es sólo eso, una sensación… No es algo real, no existe, porque nada es seguro en la vida… Entonces, ¿de qué tenía miedo?

Y tomé la decisión de hacerlo, al fin de cuentas ya no tenía trabajo ni nada que me atara a quedarme; así que compré un boleto, busqué un alojamiento por Airbnb y esperé a que llegara el día.

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Día 1 de una nueva experiencia 💖

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Desde que pise Barcelona el Universo me puso pruebas, pues me pasó de todo… No servían mis tarjetas de crédito, tenía efectivo pero no podía usarlo porque solo tenía billetes grandes, mi columna sufría mientras cargaba una maleta de 22 kilos por las lomas de Barcelona porque además de decidir coger bus para llegar a mi alojamiento, me pasé 3 estaciones porque no tenía internet y realmente tampoco estaba muy segura de cómo llegar… Y puedo seguir, la host del piso se volvió loca y a la semana nos botó (a las 3 chicas que nos estábamos quedando ahí), luego dañé la lavadora de la nueva casa a donde me mudé, me seguía pasando las estaciones de bus… Pero eso es lo lindo, superar esas pruebas porque te sirven para darte cuenta de que eres una strong and independent woman y que no necesitas de nadie más que de ti misma.

Al estar sola eres más receptiva a todo y empiezas a vivir experiencias que no las vives con tus amigas o pareja porque no estás atada a seguir planes grupales, estás más abierta a relacionarte con otras personas, te vuelves más responsable y aprendes a escucharte mejor… Y lo más lindo de todo es que harás un montón de nuevos amigos.

Las dos primeras semanas la pasé tan bien que me volví loca y cambié mi pasaje de regreso para quedarme 20 días más. Y aquí estoy, en Barcelona, con varios ceros menos en mi cuenta pero con miles de recuerdos y amigos nuevos. Sin duda, esta es la mejor decisión que he tomado en el año y la experiencia más linda de mi vida.

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